Hace más de 10 años, en el garaje de su casa desde donde se escapaba hacia su vecindario el aroma del bolillo recién salido del horno, Silvia Martínez comenzó a amasar el inicio un sueño, que finalmente se convertiría en uno de los negocios de panadería y pastelería más populares del área del Triángulo.
Un giro del destino que se sumó al trabajo arduo con jornadas diarias repartiendo pan de casa en casa y en negocios, le dio el ímpetu para inaugurar un pequeño local en  la ciudad de Cary, donde permaneció el tiempo suficiente hasta que dio un salto al 1648 de la calle North Market Drive en Raleigh bajo el nombre de El Pancito.
Era el año 2012 y junto a su esposo y socio Elidio Martínez comenzó a conquistar el paladar y corazón de comensales de todas partes de Latinoamérica con variedad de panes y una fina pastelería. Su éxito se extendió a la calle 4005 de la New Bern Avenue, en Raleigh en noviembre de 2015.
Actualmente seis panaderos y tres pasteleros trabajan en la preparación de pasteles para bodas, fiestas, bolillos, roscas, panes dulces, panes de yemas entre otras muchas variedades.
Visitar cualquiera de los dos locales de El Pancito es regresar mentalmente a aquella panadería cerca de casa, a las tardes de café, a los sabores añorados. Es obtener el pastel imaginado para celebrar, reunirse en un convivio, satisfacer el antojo de un dulce de media tarde. Es tener un pedacito de México y de su tradición.